Dios Nos Ama A Pesar De Nosotros

Este artículo fue escrito originalmente para Coalición Por El Evangelio.

A lo largo de mi vida he escuchado muchos conceptos que la gente dentro y fuera de la iglesia tiene de Dios. Tristemente, el más común de ellos que he escuchado de forma consciente o inconsciente, es el que Dios es una persona indistinta, sin sentimientos, como un robot. Sentado allá en un trono lleno de joyas, parecido a Gandalf, con una regla en la mano como los maestros de la escuela, esperando que su reloj dé la hora de ya destruir todo y ver quién sí logró seguir las reglas que él puso miles de años atrás y quién no.

Estoy Bien, Tengo Paz ¡Gloria a Dios!

Ayer mientras oraba y le pedía a Dios por algunas situaciones familiares, personales y de amigos muy cercanos,llegué al punto en donde mi oración se empezó a tornar un clamor de un corazón enojado y frustrado. Sí, si somos honestos, muchas veces es así como nos sentimos. Como Asaf probablemente se sintió al escribir el salmo 73, o como David se sintió antes de la guerra, o como Pedro se sintió en el momento del arresto de Jesús.

Jesús Nos Deja Sufrir

Y cuando Jesús la vio llorando, y a los judíos que vinieron con ella llorando también, se conmovió profundamente en el espíritu, y se entristeció, y dijo:¿Dónde lo pusisteis? Le dijeron:Señor, ven y ve. 35 Jesús lloró. Juan 11:33-35 Desde que Adán y Eva tuvieron en su mano el fruto prohibido, la humanidad entera conoció…