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Por años, el tema del movimiento LGBTQ y la iglesia ha sido sujeto de noticias, debates, tragedias e ideas en el mundo.  En nuestro país, si bien ya tiene varios años de darse, no fue hasta los últimos años que ha tomado más relevancia.

Muchos han sido los casos en donde estos debates de ideas y pensamientos han llevado a tragedias y situaciones en donde personas han sido lastimadas, heridas y hasta asesinadas.  ¿Cual debe de ser la postura de la iglesia? ¿Qué dice la biblia al respecto?

LA REALIDAD

Hace unos años me enviaron un video con el cual el pastor Donnie Romero, pastor de la iglesia Steadfast Baptist Church explica sobre el porqué Dios demanda que estas personas sean asesinadas (hablando del movimiento LGBTQ.

Usando palabras denigrantes y abusivas, el pastor explica cómo es que es su deber el predicar “esa parte de la Biblia” (hablando de la porción de Deuteronomio 23 que usa como base para poder “darle duro a estos maricas”, según sus palabras.

Existen otras historias también como la de Mathew Sheppard, quien en 1998 fue asesinado a golpes por el hecho de que era homosexual.  Mientras se daba el juicio de los asesinos y también durante el funeral de Sheppard, aparece en escena la famosa iglesia bautista de Westboro, dirigida por el pastor Fred Phelps, quienes se manifestaron fuera del juicio con pancartas con frases como:

  • “Matt Sheppard se pudre en el infierno”
  • “El SIDA mata a los prostitutos (en otras palabras)”
  • “Dios odia a los maricas”
  • “Cuando los maricas mueren, Dios se ríe”
  • “No hay lagrimas para los maricas”

En este video amateur se escucha a muchos feligreses gritando cosas como:  “Te vas a ir al infierno hijo de …” “¿Estás enojado conmigo porque algún familiar tuyo es marica?” “Voy a matarte marica hijo de ….”.  Los videos, imágenes, reportajes, la película realizada en base a la vida de Sheppard y los documentales son realmente tristes.

Miembros de esta iglesia fundamentalista en Westboro de hecho lanzaron un sitio web llamado “DiosOdiaALosMaricas.com”  http://godhatesfags.com/ en el cual “razonan” su forma de pensar respecto a Dios, la iglesia y la comunidad LGBTQ.  De hecho, el canal EducaSectas, realizó un documental respecto a la familia, su iglesia e ideología en donde expusieron los tantos puntos de vista de su iglesia respecto a estos temas.

La realidad de estos ejemplos es innegable.  La realidad de que casos como estos están por todos lados, es innegable. La realidad de que la iglesia institucional ha sido y sigue siendo intolerable y extremista-fundamentalista, es innegable. Pero esto no es sólo del lado de la religión.  Muchos de los movimientos extremistas de la agenda LGBTQ (porque también este movimiento tiene su lado extremista) toman como base estos extremos de la religión como argumento para promover sus agendas, ideas y verdades. Pro abortistas lesbianas atacan a un arzobispo.

Y en otros casos movimientos feministas también han atacado catedrales y a personas que no piensan o cren lo mismo:

Entendiendo entonces que los movimientos extremistas están de ambos lados del debate, debemos entonces tratar de dilucidar si estas acciones extremistas religiosas realmente están representando lo que Dios dice a través de su Palabra.

¿QUÉ DICE LA BIBLIA? ¿DEBO TOLERAR A PERSONAS QUE NO CREEN LO MISMO QUE YO CREO?

En un artículo que escribí para Coalición por el Evangélio se me pidió responder una pregunta similar. ¿Dónde encontramos el balance entre estos dos extremos peligrosos como cristianos? ¿Cuál es nuestro deber al estar de un lado del debate y argumento? Como todo, el evangelio habla a este problema y contesta la pregunta en cuestión para quienes afirmamos la fe cristiana.

En primer lugar, debemos reconocer que tolerancia es una palabra buena, puesto que implica actitud de respeto. El diccionario define tolerancia como la actitud de la persona que respeta opiniones, ideas, o actitudes de las demás personas aunque no coincidan con las propias.

Sin embargo, cuando el evangelio está en el centro de nuestra cosmovisión, no solo exige tolerancia y actitud de respeto ante ideas y pensamientos diferentes a los nuestros. Cuando Jesús le predicó a una gran multitud en la ladera de una montaña, parte de ese sermón cita de la siguiente manera:

“Ustedes han oído que se dijo: ‘Amaras a tu projimo y odiarás a tu enemigo.’ Pero Yo les digo: amen a sus enemigos y oren por los que los persiguen, para que ustedes sean hijos de su Padre que está en los cielos; porque El hace salir Su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos. Porque si ustedes aman a los que los aman, ¿qué recompensa tienen? ¿No hacen también lo mismo los recaudadores de impuestos? Y si saludan solamente a sus hermanos, ¿qué hacen más que otros? ¿No hacen también lo mismo los Gentiles? Por tanto, sean ustedes perfectos como su Padre celestial es perfecto”, Mateo 5:43-48.

Jesús menciona algo que dejaría perpleja a su audiencia original, y que hace lo mismo con el lector de hoy en día. El ejemplo de la más alta justicia que el reino de Dios demanda tiene que ver con el trato a los enemigos. La ley ya señalaba que los israelitas debían de amar a su prójimo (Levítico 19:18), y a la vez los Salmos mostraban una inclinación de odio a quienes estaban en contra del Dios de Israel (ej. Salmos 139:21-22).

Esta actitud “intolerante” nacía del contexto mismo del Antiguo Testamento en contra de quienes perseguían al pueblo de Dios. Era una actitud justa dirigida contra los enemigos de Dios, quienes se convertían automáticamente en enemigos de Israel. Pero ahora vemos a Jesús poner un estándar aún más alto. Jesús anuncia que debemos de amar a nuestros enemigos y orar por los que nos ultrajan y persiguen.

Por nuestros corazones egoístas, amar al prójimo no es nunca fácil. Pero, ¿amar a los enemigos? Eso es imposible. Y es que el amar a quienes nos aman realmente no tiene mayor virtud. Eso no requiere gracia y poder divino. Únicamente a través de la obra del Espíritu Santo en nosotros y por los méritos de Cristo en el evangelio es que seríamos capaces de poder amar a nuestros enemigos. Si nuestras actitudes no son más elevadas que las del mundo, realmente nunca vamos a impactarlo con el mensaje del único y verdadero Dios.

“Los seguidores de Jesús caminan en fe y amor… pero el mundo a veces los ve con miedo y rechazo”  – Collin Hansen

Pablo le recuerda a los romanos que una de las implicaciones del evangelio es que debemos de devolver bien por mal. De hecho, en Romanos 12, al describir la verdadera adoración, Pablo nos enseña que al entregarnos por completo y absolutamente a Dios, nuestra mente será renovada y podremos entender cómo nadie es mejor que otros (cp. Romanos 12:1-3). En los versos 9 al 12, Pablo menciona cuál debe de ser nuestra actitud con nuestros hermanos, y del 14 al 21 habla de nuestra actitud ante los enemigos:

“Bendigan a los que los persiguen. Bendigan, y no maldigan. Gócense con los que se gozan y lloren con los que lloran. Tengan el mismo sentir unos con otros. No sean altivos en su pensar, sino condescendiendo con los humildes. No sean sabios en su propia opinión. Nunca paguen a nadie mal por mal. Respeten lo bueno delante de todos los hombres. Si es posible, en cuanto de ustedes dependa, estén en paz con todos los hombres. Amados, nunca tomen venganza ustedes mismos, sino den lugar a la ira de Dios, porque escrito está: ‘Mia es la venganza, Yo pagare,’ dice el Señor. ‘Pero si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; y si tiene sed, dale de beber, porque haciendo esto, carbones encendidos amontonaras sobre su cabeza.’  No seas vencido por el mal, sino vence el mal con el bien”, Romanos 12:14-21.

Seguramente, la razón por la cual la mayoría de cristianos no actúan en base a estos principios doctrinales es porque creemos que todo el que se dice cristiano lo es.  Existe una diferencia abismal entre un cristiano nominal y un verdadero cristiano. Entre la iglesia visible (congregada la mayoría de veces el domingo en la mañana) y la Iglesia invisible (verdaderos hijos de Dios regenerados por su Espíritu Santo, dando frutos de arrepentimiento y amor)

Es mi oración que en cuanto dependa de nosotros podamos vivir en paz, respeto, tolerancia y amor con quienes profesan otras religiones y/u otras creencias respecto a nuestra cosmovisión. El amor es aún mayor que la tolerancia, porque implica orar por el cambio en los demás y no solo conformarnos con que cada cual pueda adorar como quiera. Ahora, al amarlos verdaderamente, estamos reflejando el amor divino. Un amor de esa manera solo puede brotar en un corazón absolutamente rendido ante la cruz.

Es completamente aberrante y al miso tiempo entendible porqué muchas veces se les ha cerrado la puerta a personas homosexuales en las iglesias. Aberrante por lo que ya afirmé en el post, están negando absolutamente todo lo que dicen creer. Entendible porque en Guatemala no somos una mayoría cristiana, somos una mayoría religiosa.  (Cristianos verdaderos vs Cristianos nominales) Guatemala está llena de religión y no de evangelio.

¿Quiere decir entonces que ellos pueden entrar a una iglesia? ¡Muéstrenme por favor un verso en el N.T que prohíba la entrada de gente necesitada de Cristo a la iglesia? ¿Pueden entonces ser pastores, ministros y líderes dentro de la iglesia? ¡No! La misma Biblia regula quienes pueden optar a los oficios de ancianos y diáconos (1 Tim. 3.1-7; Tito 1)

¿ENTONCES, POR AMOR, NOS CALLAMOS?

¡Absolutamente no! Especialmente en nuestro país en donde día a día vemos como agendas que según nuestra cosmovisión están equivocadas avanzan rápidamente. El punto no es quedarnos callados, el punto es poder buscar el diálogo, conversación, discusión y debate de forma correcta. Pero por encima de eso, buscar una relación con ellos intencional y honestamente.  Dejemos de verlos como “Proyectos de Evangelismo” ¡Son personas creadas a la imagen de Dios! Tratemos a las personas como eso, como personas.  Toda persona en esta tierra es de valor ante los ojos de Dios y por ende ante un cristiano.

Ellos son portadores del Imago Dei, y eso es suficiente argumento para poder tratar de entender sus experiencias, anhelos, miedos, sueños y no tratar de “arreglarlos a bibliasos” y mucho menos con odio o rechazo.  ¡Despertemos Iglesia!  (Iglesia Invisible) 😉  No es nuestro trabajo cambiar vidas, nuestro trabajo es mostrar a Cristo y dejar que el amor y la tolerancia cristiana puedan realmente dar testimonio del amor de Dios.

Recordemos que siempre debemos de caminar con verdad y gracia. Como Cristo Jesús lo hizo en esta tierra (Jn. 1.14) Gracia, amando a todo ser humano que nos rodea porque ellos son nuestro prójimo y porque Dios dejó establecido que era de esa forma (amándolos) que iban a conocer que él es Dios (testimonio) Jn. 13.35  Verdad, sin negar lo que creemos que es absolutamente verdad y no puede ser subjetivo:  los mandamientos de la palabra de Dios.

Es la palabra de Dios nuestro más alto stándard de verdad y caminar Cristiano, y bajo ella es que debemos vivir, reconociendo que si estamos EN CRISTO, debemos de caminar reflejando a Cristo.  Creemos que la atracción sexual fuera del contexto del matrimonio entre un hombre y una mujer, es pecado. ¿porque a nosotros se nos antojó que sea pecado? No, es porque la palabra de Dios así lo dice. Pecado como el odio, el rechazo, la indiferencia, la mentira, el aborto, etc. etc. ¿Se imaginan si expresáramos odio y rechazo a todos los pecadores? ¡No quedamos ni uno vivo! ¡Gracias a Jesús por la cruz! Ahí fueron clavados mis pecados y los pecados de cualquiera que quiera creer en él como Señor y Salvador.

 

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